| Variación | ||||
|---|---|---|---|---|
| 2013 | 2022 | miles | % | |
| A Directores y gerentes | 802,3 | 889 | 86,7 | 10,8 |
| B Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza | 1.556,40 | 1.978,30 | 421,9 | 27,1 |
| C Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales | 1.467,60 | 1.955,20 | 487,6 | 33,2 |
| D Técnicos; profesionales de apoyo | 1.788,80 | 2.394,80 | 606 | 33,9 |
| E Empleados de oficina que no atienden al público | 940,1 | 1.146,20 | 206,1 | 21,9 |
| F Empleados de oficina que atienden al público | 770,1 | 966,4 | 196,3 | 25,5 |
| G Trabajadores de los servicios de restauración y comercio | 2.429,40 | 2.478,80 | 49,4 | 2 |
| H Trabajadores de los servicios de salud y el cuidado de personas | 1.080,20 | 1.340,50 | 260,3 | 24,1 |
| I Trabajadores de los servicios de protección y seguridad | 425,8 | 479,6 | 53,8 | 12,6 |
| J Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero | 451,1 | 444,8 | -6,3 | -1,4 |
| K Trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas | 671,7 | 885,1 | 213,4 | 31,8 |
| L Trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas | 1.203,40 | 1.258,80 | 55,4 | 4,6 |
| M Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, y montadores | 442,5 | 592,8 | 150,3 | 34 |
| N Conductores y operadores de maquinaria móvil | 822,4 | 1.019,50 | 197,1 | 24 |
| O Trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes) | 1.420,80 | 1.419,60 | -1,2 | -0,1 |
| P Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes | 779,4 | 1.033,10 | 253,7 | 32,6 |
| Q Ocupaciones militares | 87,2 | 108,1 | 20,9 | 24 |
| Total | 17.139,00 | 20.390,60 | 3.251,60 | 19 |
| 2013 | 2022 | |||
|---|---|---|---|---|
| nº | % | nº | % | |
| A Directores y gerentes | 34.947 | 0,2 | 53.085 | 0,3 |
| B Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza | 572.896 | 3,9 | 680.825 | 3,7 |
| C Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales | 470.801 | 3,2 | 929.140 | 5,1 |
| D Técnicos; profesionales de apoyo | 930.869 | 6,3 | 1.378.049 | 7,5 |
| E Empleados de oficina que no atienden al público | 425.645 | 2,9 | 512.479 | 2,8 |
| F Empleados de oficina que atienden al público | 489.517 | 3,3 | 695.230 | 3,8 |
| G Trabajadores de los servicios de restauración y comercio | 2.967.136 | 20,1 | 3.440.993 | 18,8 |
| H Trabajadores de los servicios de salud y el cuidado de personas | 840.802 | 5,7 | 1.144.577 | 6,3 |
| I Trabajadores de los servicios de protección y seguridad | 182.509 | 1,2 | 250.954 | 1,4 |
| J Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero | 277.219 | 1,9 | 241.165 | 1,3 |
| K Trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas | 631.478 | 4,3 | 606.721 | 3,3 |
| L Trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas | 581.012 | 3,9 | 773.232 | 4,2 |
| M Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, y montadores | 284.962 | 1,9 | 384.112 | 2,1 |
| N Conductores y operadores de maquinaria móvil | 546.412 | 3,7 | 807.088 | 4,4 |
| O Trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes) | 1.859.202 | 12,6 | 2.200.878 | 12 |
| P Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes | 3.696.485 | 25 | 4.211.299 | 23 |
| Q Ocupaciones militares | 722 | 0 | 516 | 0 |
| Total | 14.792.614 | 100 | 18.310.343 | 100 |
Resumen
El objetivo de este artículo es analizar el desajuste educativo en el mercado de trabajo en España a partir del examen del nivel educativo de la población y de las ocupaciones existentes. Los datos de los últimos años muestran la mejora de la cualificación de las personas, a la vez que conviven una elevada tasa de paro juvenil con uno de los mayores índices de sobrecualificación en el ámbito europeo. Por otra parte, el cambio ocupacional indica una mayor demanda de ocupaciones de alta y media cualificación, a la vez que la revolución digital hace más necesarias las habilidades basadas en la resolución de problemas. La adaptación a las nuevas necesidades de las empresas hace imprescindible la formación a lo largo de la vida, lo que supone que las políticas activas tengan un papel clave en el mercado laboral.
Palabras clave: desajuste educativo, cualificación, revolución digital, formación a lo largo de la vida.
Abstract
The aim of this article is to analyse the educational mismatch in the Spanish labour market by examining the educational level of the population and existing occupations. Data from the last few years show an improvement in people's qualifications, while at the same time a high rate of youth unemployment coexists with one of the highest rates of over-qualification in Europe. On the other hand, occupational change indicates an increased demand for high and medium-skilled occupations, while the digital revolution increases the need for problem-solving skills. Adapting to firms’ needs makes lifelong learning essential, which means that active policies have a key role in the labour market.
1. Introducción
Durante los últimos meses, el mercado de trabajo en España ha registrado valores muy positivos en términos de creación de empleo. Así, en el segundo trimestre de 2023, los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) mostraban que el número de personas ocupadas ascendía a 21,06 millones, superando en más de 300 mil la cifra máxima que se registraba en el tercer trimestre de 2007. De la misma forma, la tasa de temporalidad se situaba en torno al 15% desde el último trimestre de 2022, en niveles que invitan al optimismo respecto a los efectos de la última reforma laboral.
Las cifras de desempleo también muestran una evolución optimista. En el segundo trimestre de 2023, la tasa de desempleo se sitúa en un 11,6%, acercándose al mínimo del 8% registrado en el segundo trimestre de 2007. Y, sin embargo, aún estamos lejos de situarnos cerca de la media de la Unión Europea. Si la tasa de desempleo de la Unión Europea es de un 6,2% en 2022, España registra un 12,9%. Asimismo, aunque las cifras nos indican que 2,7 millones de personas están buscando empleo, cada vez más empresas muestran sus problemas para la contratación, señalando dificultades para encontrar perfiles adecuados o personas con la formación necesaria para responder a las vacantes existentes.
La existencia de un adecuado emparejamiento entre oferta y demanda en el mercado de trabajo no solo depende de las características de las personas potencialmente activas, sino también de los rasgos de los puestos de trabajo. En este artículo, se analiza el desajuste educativo en España, así como las características de oferta y demanda, fundamentalmente en términos de cualificación.
2. Desajuste educativo en el mercado de trabajo en España
El desajuste educativo puede definirse como la falta de correspondencia entre las habilidades, conocimientos y competencias que poseen las personas gracias a su formación y lo que se requiere en el mercado laboral. Puede ocurrir que la población carezca de la formación necesaria en el mercado de trabajo o lo contrario, es decir, que exista sobrecualificación de forma que el nivel educativo sea superior al necesario (desajuste vertical). También es posible que la especialización de las personas trabajadores no se adecúe a las que necesitan las empresas (desajuste horizontal).
En este apartado, se aproxima el grado de desajuste educativo vertical existente en el mercado de trabajo en España, a partir del enfoque utilizado en Izquierdo, Puente y Font (2013)1 . Estos autores comparan el nivel educativo de la demanda y de la oferta de trabajo utilizando, para la primera, la distribución por niveles educativos de la población ocupada y, para la segunda, la misma distribución para la población desempleada. Su análisis para el periodo 1977-2012 muestra que el índice descendió desde mediados de los ochenta del siglo XX hasta el final del mismo, momento en que comienza una senda creciente que se estabiliza durante la crisis de 2008. Por otra parte, mientras que en los ochenta, la discrepancia entre oferta y demanda provenía de los niveles educativos más bajos (primera etapa de educación secundaria y primaria o menos), durante la primera década del siglo XXI, la razón se encuentra en los estudios universitarios.
Los cálculos realizados en este artículo para el periodo 2006-2022 muestran que, en el periodo considerado, la tendencia en el índice de desajuste educativo ha sido al alza, solo reduciéndose ligeramente en los años 2018 a 2020 (Gráfico 1).
Fuente: elaboración propia a partir de datos de la EPA
1El índice utilizado se calcula de la siguiente forma: Índicet = ∑_(j=1)(j=7)(población ocupadajt- población paradajt) 2
3. El nivel educativo de las cohortes jóvenes
Uno de los principales determinantes del desempleo es el nivel formativo. Es bien sabido que la relación entre nivel de estudios y desempleo es negativa de forma que las probabilidades de empleo aumentan a medida que lo hace la formación. En este sentido, la población española ha experimentado una fuerte transformación en las últimas décadas. De acuerdo con los datos del IVIE, en la década de los setenta del pasado siglo, en torno a un 80% de la población en edad de trabajar tenía estudios primarios o menos. La expansión educativa cambió por completo la composición educativa de la población de forma que, en la actualidad, en torno a una tercera parte tiene estudios superiores. No obstante, el abandono educativo temprano en España sigue siendo uno de los más elevados de la Unión Europea y, en 2022, se situaba en un 13,9%, cuando la media de los 27 es de un 9,6%.
De acuerdo con los datos de Eurostat, España presenta uno de los porcentajes más elevados de la Unión Europea en términos de población con educación terciaria, tanto si se considera a la población potencialmente activa (de 15 a 64 años) como al segmento de población más joven pero que ha podido terminar su etapa educativa (de 25 a 34 años). Esta proporción es del 36,8% en el primer caso y del 50,5% en el segundo, 6 y 8 puntos superior a la media europea respectivamente (Gráfico 2).
A la vez, España también se encuentra entre los que tienen un mayor porcentaje de personas con un nivel de estudios básico: un 37,7% entre quienes tienen entre 15 y 64 años y un 26,5% de la población entre 25 y 34 años. Esto está relacionado con el elevado abandono educativo temprano de nuestro país2 que, a pesar de haberse reducido sustancialmente en los últimos años, sigue siendo uno de los más elevados en la Unión Europea. En 2022, se situaba en un 11,6%, solo por detrás de Rumanía y Hungría.
Fuente: Eurostat.
Por otra parte, también hay que señalar el pequeño porcentaje de personas con niveles educativo medio: un 11,8% en la rama general y un 11,1% en la profesional, siendo el porcentaje más bajo de la Unión Europea, junto con Chipre, para la población entre 25 y 34 años. Destaca, sobre todo, el pequeño porcentaje de personas con estudios de formación profesional.
De acuerdo con el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación3 , que publica el Ministerio de Educación y Formación profesional, en el curso 2020-21, la tasa bruta de población de acceso4 a Ciclos Formativos de Formación Profesional Básica es del 7,9%. En el caso de los Ciclos Formativos de Grado Medio, la tasa de acceso es del 31,9% mientras que un 65,6% accede a Bachillerato. Finalmente, la tasa de acceso a Ciclos Formativos de Grado Superior es del 34,4%. Por tanto, en todas las modalidades, se trata de una opción que no es la preferida por los jóvenes, aunque su percepción ha mejorado en los últimos años. Felgueroso, Gutiérrez-Domènech y Jiménez-Martín (2014) consideran que la LOGSE redujo los incentivos a seguir formación profesional, al eliminar la formación profesional de primer grado, lo que a su vez contribuyó al abandono educativo temprano en el caso de los chicos. Los autores señalan que los cambios normativos posteriores intentaron facilitar el acceso a este nivel educativo a estudiantes que no habían terminado su titulación.
De la misma forma, Rahona (2012) indica que se han puesto en marcha medidas para mejorar la visibilidad de este nivel educativo, así como sus buenos resultados en términos de empleabilidad. Ello ha favorecido el aumento de su peso en la educación secundaria postobligatoria. Además, la autora señala que contribuye a reducir la tasa de abandono escolar puesto que los países que presentan un menor abandono son los que cuentan con un mayor peso de la formación profesional en las enseñanzas postobligatorias.
Respecto a los estudios universitarios, cada curso, en torno a 200 mil personas terminan sus estudios universitarios de grado. Tal y como se puede observar en el Gráfico 3, tras el fuerte crecimiento experimentado durante la segunda mitad de los años 80 y la primera mitad de los 90 del pasado siglo, la cifra se ha estabilizado. Aunque las generaciones más jóvenes son menos numerosas, el aumento del número de personas que acceden a estudios universitarios ha hecho que la cifra se mantenga relativamente estable en la última década.
Tanto en el Gráfico 3 como en el 4, se muestra la distribución de las personas egresadas por campo de estudio, pudiendo concluir que se ha mantenido relativamente estable en el tiempo. Así, en torno a un 20% se titulan en estudios relacionados con las ciencias sociales, alrededor de un 17% en titulaciones relacionadas con la salud y los servicios sociales y, aproximadamente, un 16% en educación. Estos tres campos suponen más de la mitad de las personas egresadas.
En los últimos años, se ha hecho mucho énfasis en las titulaciones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, según sus siglas en inglés). Se trata de ámbitos en los que la demanda de profesionales aumenta, como consecuencia del proceso de revolución digital en que estamos inmersos. Las personas egresadas en estos ámbitos son, para el último curso con datos disponibles (2021-2022): un 6,5% en ciencias, un 3,3% en informática y un 10,2% en ingeniería, lo que supone, en conjunto, un 20% del total. Además, un aspecto a señalar es que este porcentaje se ha reducido durante los últimos cursos, como consecuencia del menor número de personas egresadas en ingeniería (que, en 2015-2016, suponían un 16% del total). Si en el curso 2010-2011, casi 41.000 personas titulaban en este campo, diez años más tarde lo hacen 20.394, dato que resulta preocupante.
No obstante, las titulaciones que no entran en los ámbitos STEM tendrán que adaptarse para incorporar competencias que, aunque parecen vinculadas a ciertas profesiones, acabarán extendiéndose a la mayor parte de ellas, como puede ser el caso de las competencias numéricas, tecnológicas y de manejo de información (Pérez et al., 2020).
Fuente: Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU). Secretaría General de Universidades.
Fuente: Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU). Secretaría General de Universidades.
Mientras que, como hemos visto, el incremento de las personas con altos niveles de cualificación ha sido sustancial en las últimas décadas, la creación de puestos de alta cualificación no ha seguido el mismo ritmo, lo que ha generado un elevado grado de sobrecualificacion (Albert, Davia y Legazpe, 2023). Así, en el marco de la Unión Europea, España es, junto con Grecia, el país de la Unión Europea con mayor porcentaje de sobrecualificación. Así, en 2021, el 38% de jóvenes entre 25 y 34 años, graduados de educación terciaria están empleados en puestos no incluidos en las categorías de gerentes, profesionales o técnicos y profesionales asociados. Este porcentaje solo es superado por Grecia (41,4%).
La encuesta europea de habilidades y empleos que realiza CEDEFOP muestra que existe un desajuste de habilidades que, para el caso de personas con estudios universitarios, está motivado por la falta de aprendizaje basado en el trabajo. Este tipo de aprendizaje es poco habitual en ciertos campos (humanidades, idiomas y artes, economía, negocios y derecho) y países, dificultando la transición de la educación al empleo y el acceso a empleos intensivos en habilidades. La encuesta muestra la necesidad de aprender cosas nuevas continuamente, lo que indica la relevancia de la formación a lo largo de la vida, tema sobre el que se volverá más adelante.
2Véase, por ejemplo, Choi y Calero (2018) o Guío y Choi (2013).
3Disponible en: https://www.educacionyfp.gob.es/servicios-al-ciudadano/estadisticas/indicadores/sistema-estatal-indicadores.html.
4La tasa bruta de acceso se define como la relación entre el alumnado nuevo inscrito, independientemente de su edad, y el total de la población de la “edad teórica” de acceso.
4. Ocupaciones
Si, en el apartado anterior, se ha analizado la cualificación de la oferta de trabajo, en esta sección, se atenderá a la demanda, estudiando las ocupaciones en el mercado laboral español. En el cuadro que sigue, se muestra la distribución de la población ocupada según el tipo de ocupación que desempeñan en los años 2013 y 2022. Se puede observar que dos ocupaciones suponen casi la cuarta parte del total: los técnicos y profesionales de apoyo (un 11,7% en 2022) y los trabajadores de los servicios de restauración y comercio (un 12,2% en 2022). Les siguen de cerca otras dos categorías, que suponen más de un 9% cada una: los técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza y otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales.
En términos de grandes grupos, las ocupaciones de alta cualificación –directores, profesionales y técnicos, grupos A, B, C y D– son una tercera parte del empleo total. Los empleados administrativos –grupos E y F– suponen un 10%, los trabajadores manuales – grupos G a N– superan el 40% y las ocupaciones elementales –categorías O y P– en torno a un 12%.
En el periodo considerado, el número de personas ocupadas aumentó un 19%. Tal y como se puede observar en el cuadro, dicho incremento no ha sido igual para todas las categorías ocupacionales de forma que mientras unas han crecido por encima de la media, otras se han reducido.
En el periodo 2013-2022, las categorías que más han aumentado son, por una parte, ocupaciones de elevada cualificación –como son los Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza, Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales y Técnicos; profesionales de apoyo– y, por otra parte, ocupaciones de cualificación media baja –como Trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas, Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, y montadores y Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes–.
En el otro extremo, se encuentran las ocupaciones en las que menos ha crecido el empleo o, incluso, ha disminuido. Se trata, principalmente de ocupaciones de media-baja cualificación: Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero, Trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes), Trabajadores de los servicios de restauración y comercio y Trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas.
| Variación | ||||
|---|---|---|---|---|
| 2013 | 2022 | miles | % | |
| A Directores y gerentes | 802,3 | 889 | 86,7 | 10,8 |
| B Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza | 1.556,40 | 1.978,30 | 421,9 | 27,1 |
| C Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales | 1.467,60 | 1.955,20 | 487,6 | 33,2 |
| D Técnicos; profesionales de apoyo | 1.788,80 | 2.394,80 | 606 | 33,9 |
| E Empleados de oficina que no atienden al público | 940,1 | 1.146,20 | 206,1 | 21,9 |
| F Empleados de oficina que atienden al público | 770,1 | 966,4 | 196,3 | 25,5 |
| G Trabajadores de los servicios de restauración y comercio | 2.429,40 | 2.478,80 | 49,4 | 2 |
| H Trabajadores de los servicios de salud y el cuidado de personas | 1.080,20 | 1.340,50 | 260,3 | 24,1 |
| I Trabajadores de los servicios de protección y seguridad | 425,8 | 479,6 | 53,8 | 12,6 |
| J Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero | 451,1 | 444,8 | -6,3 | -1,4 |
| K Trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas | 671,7 | 885,1 | 213,4 | 31,8 |
| L Trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas | 1.203,40 | 1.258,80 | 55,4 | 4,6 |
| M Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, y montadores | 442,5 | 592,8 | 150,3 | 34 |
| N Conductores y operadores de maquinaria móvil | 822,4 | 1.019,50 | 197,1 | 24 |
| O Trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes) | 1.420,80 | 1.419,60 | -1,2 | -0,1 |
| P Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes | 779,4 | 1.033,10 | 253,7 | 32,6 |
| Q Ocupaciones militares | 87,2 | 108,1 | 20,9 | 24 |
| Total | 17.139,00 | 20.390,60 | 3.251,60 | 19 |
En términos de flujos, es decir, atendiendo a las contrataciones realizadas en cada año (Cuadro 2), se observa que dos grandes grupos destacan sobre los demás: Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes y los Trabajadores de los servicios de restauración y comercio, vinculadas a grupos de cualificación media y baja, respectivamente. No obstante, en términos de cambio en el periodo considerado 2013-2022, podemos destacar el incremento de los grupos correspondientes a una cualificación media-alta. Así, los Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales casi se han duplicado en la última década. Igualmente, los Técnicos y profesionales de apoyo se han incrementado casi en un 50%.
| 2013 | 2022 | |||
|---|---|---|---|---|
| nº | % | nº | % | |
| A Directores y gerentes | 34.947 | 0,2 | 53.085 | 0,3 |
| B Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza | 572.896 | 3,9 | 680.825 | 3,7 |
| C Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales | 470.801 | 3,2 | 929.140 | 5,1 |
| D Técnicos; profesionales de apoyo | 930.869 | 6,3 | 1.378.049 | 7,5 |
| E Empleados de oficina que no atienden al público | 425.645 | 2,9 | 512.479 | 2,8 |
| F Empleados de oficina que atienden al público | 489.517 | 3,3 | 695.230 | 3,8 |
| G Trabajadores de los servicios de restauración y comercio | 2.967.136 | 20,1 | 3.440.993 | 18,8 |
| H Trabajadores de los servicios de salud y el cuidado de personas | 840.802 | 5,7 | 1.144.577 | 6,3 |
| I Trabajadores de los servicios de protección y seguridad | 182.509 | 1,2 | 250.954 | 1,4 |
| J Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero | 277.219 | 1,9 | 241.165 | 1,3 |
| K Trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas | 631.478 | 4,3 | 606.721 | 3,3 |
| L Trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas | 581.012 | 3,9 | 773.232 | 4,2 |
| M Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, y montadores | 284.962 | 1,9 | 384.112 | 2,1 |
| N Conductores y operadores de maquinaria móvil | 546.412 | 3,7 | 807.088 | 4,4 |
| O Trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes) | 1.859.202 | 12,6 | 2.200.878 | 12 |
| P Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes | 3.696.485 | 25 | 4.211.299 | 23 |
| Q Ocupaciones militares | 722 | 0 | 516 | 0 |
| Total | 14.792.614 | 100 | 18.310.343 | 100 |
Finalmente, cabe señalar que, desde hace varios años, diversos organismos realizan análisis y predicciones con el fin de tener la información necesaria para prepararse para un futuro cada vez más cercano. Por ejemplo, en OIT (2017) se resumen varios estudios a partir de los cuales se puede concluir que más de la mitad de todos los empleos existentes podrían cambiar notablemente o desaparecer. Estas modificaciones afectan a las competencias y habilidades que se pide a los trabajadores. Los tareas rutinarias y repetitivas podrán ser reemplazadas por máquinas y software a la vez que surgirán nuevas oportunidades en el diseño, programación y mantenimiento de estas tecnologías. Así, las aptitudes cognitivas y la capacidad de resolver problemas complejos ganan importancia frente a las destrezas técnicas. La programación, la ciberseguridad, la analítica de datos, la inteligencia artificial y la robótica son ámbitos en los que crecerán las oportunidades de empleo, lo que requiere habilidades técnicas, así como habilidades blandas como la creatividad, la resolución de problemas y la comunicación. Ello requiere que tanto el sistema educativo como la formación para el empleo deben adaptarse a esta nueva perspectiva.
Desde 2010, CEDEFOP desarrolla el proyecto “Skills Forecast”5 con el objetivo de ofrecer datos armonizados y una metodología única para hacer que los resultados sean comparables entre los países de la UE. Las estimaciones para España señalan que el crecimiento del empleo se vinculará fundamentalmente a los servicios financieros, la educación y la construcción. Casi la mitad del total de puestos vacantes, incluidos los reemplazos de puestos vacantes hasta 2030 (un 46%) necesitarán un alto nivel de calificación, seis puntos menos que en el conjunto de la UE-27. Un 18% de las ofertas de empleo serán para trabajadores con baja cualificación, el doble que en el conjunto de la UE. Esto significa que una buena parte de las oportunidades de trabajo serán para personas con baja cualificación. No obstante, como indica CEDEFOP, se reducirán sustancialmente en los próximos años.
5Información disponible en: https://www.cedefop.europa.eu/en/tools/skills-forecast
5. Formación continua y políticas activas
La aproximación realizada al desajuste educativo ha puesto de manifiesto varios aspectos a mejorar, tanto en el sistema educativo como en el mercado de trabajo español. No obstante, en el actual contexto, caracterizado por la rápida obsolescencia del conocimiento, la necesidad de la formación continua es cada vez más relevante.
Aspectos como la robotización, la inteligencia artificial o el machine learning están cambiando el contenido de las ocupaciones. En ciertos casos, algunas desaparecerán a la vez que surgirán otras nuevas que aún no somos capaces de imaginar. Así, la necesidad de adaptarse a los cambios parece ser permanente y, por ello, la formación a lo largo de la vida es imprescindible. En este sentido, se debe transmitir la necesidad del cambio tanto a las empresas como a las personas trabajadoras (Hidalgo, 2018).
El análisis del sistema de formación español realizado por Cueto y Menéndez (2022) pone de manifiesto que tenemos un largo camino que recorrer. Así, somos uno de los países con menor porcentaje de personas trabajadoras ocupadas que participan en algún tipo de formación en el puesto de trabajo. El elevado número de pequeñas empresas es una dificultad en la medida en que la proporción de empresas que realizan formación varía en función del tamaño de la empresa, de forma que las más pequeñas tienen una menor probabilidad de impartir formación a sus trabajadores. Por ello, la formación que se ofrezca desde los organismos públicos tiene un papel clave. En este sentido, los recursos dedicados a políticas activas relacionadas con formación han aumentado sustancialmente en los últimos años, pero siguen siendo inferiores a la media comunitaria.
Ante el cambio en el contenido de las ocupaciones mencionado previamente, Pérez et al. (2020) indican que “el éxito de la transformación de los puestos dependerá de la capacidad de los equipos directivos y de las competencias y actitudes de los trabajadores y los consumidores”, pero España se encuentra retrasada en comparación con otros países.
Tal y como se ha indicado, la revolución digital está cambiando, de forma muy rápida, las demandas de habilidades en el mercado laboral. En este contexto, las políticas activas deberían centrarse en proporcionar oportunidades de formación y reciclaje para aquellas personas con mayores riesgos de automatización de su trabajo. Para evitar su exclusión del mercado de trabajo y facilitar la transición a otros empleos, será necesario que se adquieran las habilidades que permitan su adaptación a las nuevas tecnologías y oportunidades de empleo. No obstante, este reciclaje también será útil para todo tipo de trabajadores, dada la velocidad de los cambios.
6. Conclusiones
La evolución del mercado de trabajo en España muestra una tendencia positiva en términos de afiliación y reducción del desempleo. La última reforma laboral también nos permite ser optimistas respecto a la reducción de la temporalidad, uno de los principales problemas de nuestro mercado laboral. Sin embargo, ello no debería hacernos olvidar que hay muchos retos que afrontar en un contexto de rápidos cambios que afectan al mundo del empleo tal y como lo conocemos. La revolución digital modifica el contenido de las ocupaciones y las necesidades formativas, lo que afecta tanto a los trabajadores como a las empresas. En un país como España, en el que los desajustes educativos y las tasas de desempleo juvenil son elevadas, urge desarrollar políticas que contribuyan a reducir el abandono escolar temprano, así como la sobrecualificación de los universitarios, a la vez que se potencia la formación profesional. Además, la formación a lo largo de la vida cada vez resulta más imprescindible para que la población trabajadora pueda adaptarse a los cambios derivados de la implantación de nuevas tecnologías en las empresas.
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