Introducción
La orientación educativa y profesional en los últimos cursos de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y el Bachillerato es un elemento clave para garantizar que los jóvenes puedan tomar decisiones informadas y meditadas sobre su futuro académico y laboral. En un contexto de transformación educativa y social, proporcionar información relevante y acompañamiento personalizado se convierte en una labor esencial para reducir el abandono escolar, mejorar la cualificación de la población joven y fomentar trayectorias formativas exitosas.
Fotos cedidas por INAEM
1. La situación actual del abandono escolar en España
Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, en 2024 España alcanzó su mínimo histórico en abandono educativo temprano, con una tasa del 13% entre jóvenes de 18 a 24 años que no han completado la segunda etapa de la educación secundaria y no siguen ningún tipo de formación.
Esta cifra representa una mejora significativa respecto al 21,9% registrado en 2014, lo que supone una reducción de 8,9 puntos porcentuales en una década. A pesar de este avance, España sigue por encima de la media de la Unión Europea, que se sitúa en torno al 9,5%.
La comparativa con otros países europeos revela que España aún tiene margen de mejora. Por ejemplo, Portugal registra una tasa del 8%, Francia del 7,6% e Italia del 10,5%.
En Aragón, el abandono educativo temprano —es decir, el porcentaje de jóvenes de entre 18 y 24 años que no han completado la segunda etapa de la educación secundaria (Bachillerato o FP de Grado Medio) y no siguen ningún tipo de formación— se sitúa en el 11,9% en 2024, según la Encuesta de Población Activa publicada por el Instituto Nacional de Estadística.
Esta cifra coloca a Aragón como la octava comunidad autónoma con menor tasa de abandono escolar, por debajo de la media nacional, que es del 13%.
Este dato representa una mejora significativa respecto a años anteriores. Por ejemplo, en 2014, la tasa de abandono en Aragón era del 18,4%, lo que implica una reducción de 6,5 puntos porcentuales en una década.
2. La importancia de la orientación en la nueva normativa educativa
La legislación educativa española ha reforzado en los últimos años el papel de la orientación académica y profesional como eje fundamental del sistema. La Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE) y la Ley Orgánica 3/2022 de Formación Profesional destacan la orientación como un derecho del alumnado y un elemento clave para la calidad educativa.
La LOMLOE establece que en la educación secundaria obligatoria se debe prestar especial atención a la orientación educativa y profesional, incorporando además una perspectiva inclusiva y de género. En Bachillerato, se contempla como principio pedagógico esencial, y en la Formación Profesional se considera una herramienta para la gestión de la carrera y la planificación del itinerario formativo y profesional.
Por su parte, la Ley de Formación Profesional define la orientación como un proceso de acompañamiento que debe facilitar la toma de decisiones a lo largo de la vida, combatiendo estereotipos y promoviendo la equidad. Esta orientación debe estar disponible para personas, empresas e instituciones, y debe incluir información, asesoramiento y apoyo en el aprendizaje permanente.
No obstante, la implementación de estos principios se convierte en un reto de gran importancia, dado que se requieren recursos humanos que refuercen el desarrollo de una orientación laboral cercana y personalizada.
Revisando datos de matriculación en el curso académico 2023-2024 en España, nos encontramos los siguientes datos:
- Formación profesional básica: 81.983
- Formación profesional de grado medio: 454.869
- Formación profesional de grado superior: 589.461
- Bachillerato: 687.511
Esto supone que debería ordenarse una metodología y asegurarse unos recursos que permitieran una orientación y un acompañamiento personalizado en el proceso de toma de decisiones de 1.813.824 jóvenes en unos momentos de sus vidas plagados de cambios, de incertidumbre y de desconocimiento sobre su vocación e intereses laborales. Si a esto añadiéramos el alumnado de tercero y cuarto de la ESO, cursos donde ya se pide a los/as jóvenes que tomen decisiones, no condicionantes, pero decisiones al fin y al cabo, sobre asignaturas y materias que estudiar, nos podemos hacer una idea de la magnitud de este reto.
En estas etapas la orientación cobra sentido desde dos perspectivas diferentes. La perspectiva de la orientación académica, en la que se trabaja el itinerario formativo más adecuado para cada alumno/a. Y la perspectiva de la orientación profesional o laboral, que profundiza en el conocimiento del mundo del trabajo y de los diferentes entornos profesionales y a partir del conocimiento de todas las opciones formativas debe permitir configurar el propio itinerario profesional que conduzca a las diferentes profesiones.
Trabajar correctamente ambas perspectivas implica dominar diversas técnicas y herramientas, manejarse en diferentes entornos (educativo, laboral, social e institucional) y mantener una actualización constante de información de diversa índole: legislativa, estadística, tendencias del mercado del trabajo, tecnológicas y sociales, etc.
Los orientadores educativos o el profesorado de Formación y Orientación Laboral son los profesionales adecuados para llevar a cabo la orientación académica. Pero la orientación profesional puede resultar compleja porque requiere la actualización permanente de los datos del mercado laboral, que se encuentra en continua transformación y que sufre significativos cambios en los últimos años con aspectos como la globalización o la aplicación de las nuevas tecnologías y la IA de forma transversal en todos los sectores.
Por último, el proceso de orientación debe ajustarse a las diferentes etapas educativas y resultaba necesario generar una metodología que permitiera complementar las intervenciones de los centros educativos en los diferentes momentos del proceso de orientación académica y profesional. Para ello, lo ideal es conformar un itinerario ordenado y coherente, que evite duplicidades y que permita enriquecer la orientación integrando algunas intervenciones de Educación y de Empleo.
Los indicadores anteriormente expuestos son los que generaron la necesidad de iniciar la experiencia del piloto objeto de este artículo.
3. La experiencia piloto
El origen de esta experiencia piloto de colaboración entre las áreas de Educación y Empleo, se encuentra, como en muchas otras ocasiones, en la existencia de intentos aislados y espontáneos de unidades específicas. Así, en los últimos años, desde el Instituto Aragonés de Empleo se detectaron invitaciones de Institutos de Educación Secundaria y centros de formación profesional para que personal del INAEM acudiera a las aulas a dar pequeñas pinceladas al alumnado sobre lo que es el entorno laboral, herramientas de búsqueda de empleo, recursos de mejora de la empleabilidad…
Estas peticiones se atendían por las oficinas de empleo del territorio al que correspondía el IES geográficamente, en muchas ocasiones con poco tiempo para explicar lo necesario, y recursos no adaptados al alumnado, pero sí que manifestaba una evidente necesidad de abordar este requerimiento.
Es cierto que la red de Centros Públicos Integrados de Formación Profesional son un primer paso en esa vinculación de la parte educacional con la capa de orientación laboral, a través de un Mediador Laboral facilitado por el Instituto Aragonés de Empleo en este caso, desplazado/a físicamente a los centros y desarrollando sus labores dentro de la planificación de dicho centro, participando en las actividades de orientación, resolviendo las dudas del alumnado y sirviendo de vínculo entre lo laboral y lo educativo. Pero también es cierto que, si se quisiera extrapolar este modelo a otros centros de Formación Profesional y ampliar a IES, resultaría materialmente imposible por la falta de personal en INAEM para asumir esa tarea además de las habituales del Organismo de empleo.
Así las cosas, INAEM y Departamento de Educación del Gobierno de Aragón mantuvieron reuniones para explorar una posible colaboración en este sentido. El momento era el oportuno desde el ámbito de Educación con las novedades legislativas que obligaban al personal educador a revisar contenidos y adaptar itinerarios enfocados a la orientación laboral, y por parte de INAEM era una oportunidad de darse a conocer a la juventud en un momento clave de sus vidas, ya que está demostrado que los Servicios Públicos de Empleo no suelen ser una referencia clara para las personas en estos intervalos de edad, resultando desconocidos para los/as jóvenes los recursos que la red de Servicios Públicos de Empleo pueden ofrecer.
El objetivo inicial de este piloto se definió de la siguiente manera: Detectar y definir para cada nivel escolar un contenido concreto relacionado con el ámbito laboral, diseñar la metodología a usar para hacer llegar dicho contenido, adaptando el lenguaje a la juventud, haciéndolo accesible y entretenido, usando recursos interactivos o de gamificación, y establecer un calendario para identificar las posibles ventanas de ofrecimiento de dichos contenidos
Además, el diseño de estos contenidos permitiría establecer un itinerario general de orientación que acompañaría al alumnado en sus diversos cursos, permitiendo avanzar cada año académico en nuevos contenidos y evitando duplicidades en la información que se ofreciera a lo largo de sus diversos años de estudio.
Con el objetivo claro, se formó un grupo de educadores/as (Instituto de Educación Secundaria Santiago Hernández) y técnicos/as de empleo (Oficina de empleo calle Santander) que comenzaron a detectar dichos contenidos, trabajando en su diseño y volcando toda la información en un sencillo formato de fichas que recogían los datos necesarios para luego poder ejecutar dichas acciones guardando un contenido homogéneo y teniendo como referencia recursos ya adaptados.
En esta fase previa de prototipado, es importante destacar la eficaz sinergia que se generó entre los/as profesionales de ambos ámbitos, laboral y educativo, dado que los primeros aportaron en esencia el contenido a desarrollar en cada acción, pero los segundos ayudaron a que dicho contenido se ajustara a los intereses del alumnado, revisando aspectos esenciales como el lenguaje a usar, la metodología a desplegar y el momento y curso escolar adecuado para hablar de cada tema. Durante este proceso, los centros antes mencionados contaron con el apoyo del Servicio de Formación Profesional, la Asesoría de Orientación Profesional y Formación Profesional y el Servicio de Intermediación de INAEM que durante todo el desarrollo se encargaron de actuar a modo de soporte, y definiendo la evolución del proyecto desde la gobernanza.
De esta fase de prototipado se obtuvieron fichas de actuación con los siguientes contenidos:
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¿Quién trabaja aquí? Actividad enfocada a jóvenes de 3º y 4º de la ESO que incluso podría tener una versión adaptada para 1º y 2º de la ESO, que permite identificar ocupaciones, funciones, requerimientos y requisitos de desempeño en un entorno de trabajo, lo que permite hablar de conceptos como el contrato de trabajo, las condiciones laborales, la vinculación de la formación para el desempeño de ciertas tareas… Este contenido no se ha podido testar todavía por encontrarse en fase de prototipado aún, pero la idea es mostrar mediante contenidos visuales un entorno de trabajo (un taller mecánico, un hospital…) con personas ejecutando tareas, y de manera interactiva que el alumnado detecte tareas, profesiones…Se plantea incluso una salida del IES para detectar por la calle dichas ocupaciones.
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Sitúate: Facilita la reflexión del alumnado sobre sus propios intereses y motivaciones, refuerza el autoconocimiento. Se plantea el desarrollo de algún test desiderativo sencillo, la identificación de competencias soft mediante juegos de cartas o la elaboración personal de un cuaderno de ruta.
- Servicios de INAEM: Dar a conocer al alumnado los servicios que INAEM pone a su disposición. Esta actividad se despliega a través de la visita del alumnado por grupos a una oficina de empleo donde se explican las diversas áreas de trabajo y lo que se hace en cada una, para acabar en la sala de reuniones donde se hace una presentación de los servicios de INAEM. Hay una variante de esta actividad, dirigida a tutores/as y educadores/as de cada IES como prescriptores de servicios y profesionales que pueden orientar así a jóvenes a las acciones adecuadas mediante su derivación al INAEM.
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Mercado de trabajo: Dar a conocer salidas profesionales y datos del mercado de trabajo pero de manera personalizada, dado que esta acción se plantea para grados medios y superiores, y por tanto para alumnado ya enfocado a un sector. Por ello, esta actividad se centra en datos del sector profesional que el alumnado está estudiando en ese momento, se muestran casos reales de ofertas de empleo que se están gestionando relacionadas con su sector para que los/as jóvenes sepan lo que se está pidiendo, e incluso se procuran llevar testimonios de profesionales jóvenes que estén ya trabajando, para compartir su experiencia y dar consejos.
- Búsqueda Activa de Empleo y Emprendimiento: Familiarizar al alumnado con recursos y herramientas de búsqueda activa de empleo y exposición del autoempleo como una opción más de empleo.
Todos estos contenidos vienen descritos en fichas que recogen información detallada de multitud de factores:
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Objetivos: Descripción del fin que se busca.
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Destinatarios: Propuesta de niveles educativos con los que desarrollar esta actividad.
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Descripción del contenido: Enumeración de los contenidos a ofrecer.
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Duración estimada y número de sesiones.
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Calendarización: Sugerencia del trimestre académico adecuado para su desarrollo.
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Metodología: Guion detallado de cómo desarrollar los contenidos.
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Materiales necesarios para el desarrollo.
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Impartidores/as: Qué profesionales deben dar cada contenido (docentes, orientadores/as, gestores/as de ofertas de empleo…)
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Indicadores y evaluación de actividad (normalmente número de alumnos/as o clases atendidas y grado de satisfacción).
- Lugar de impartición.
Una vez diseñadas las actuaciones, llegó la fase de testeo. El piloto se ejecutó de manera controlada en el IES al que pertenecían los/as profesionales que colaboraron en la fase anterior, contando además que es un Instituto grande con diversidad de niveles formativos (ESO, Bachiller, Grados medios y Superiores, Formación Profesional Básica), a lo largo del curso académico 23-24.
Dados los buenos resultados logrados, se amplió el testeo incorporando dos IES más (Bajo Aragón en Alcañiz, y Virgen del Pilar en Zaragoza) y sus correspondientes oficinas de empleo (Alcañiz y Centro) durante el curso académico 24-25.
A falta de datos de esta segunda parte del piloto, en la primera fase se atendieron aproximadamente a 430 alumnos/as, en 18 grupos distintos, desde bachiller a grados medios y superiores de diversos ámbitos de trabajo, con una satisfacción media de 8,5 sobre 10.
Pero más allá de los datos cuantitativos, nos interesan los cualitativos, y el aprendizaje que estamos realizando para reenfocar y ajustar los contenidos del piloto para que cuando se despliegue de una manera más global, los resultados sean satisfactorios.
Solo por poner algunos ejemplos del feedback recibido en este año y medio de piloto:
- El alumnado se muestra agradecido por el esfuerzo de acercamiento de estos contenidos a las aulas y se demuestra que los Servicios Públicos de Empleo quedan lejos de sus referencias a la hora de buscar trabajo o mejorar su empleabilidad, lo que nos reafirma en la necesidad de desarrollar estas acciones para darnos a conocer. Esto llega a tal punto que como el piloto ya lleva dos cursos escolares en despliegue en el IES Santiago Hernández, los equipos de INAEM ya han ido allí en varias ocasiones a exponer los contenidos acordados, y algunos chavales las han identificado como “las personas que fueron el año pasado a contarles cosas de trabajo”.
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El personal docente también agradece estas intervenciones, dado que les permite actualizar y completar sus conocimientos sobre el mercado de trabajo lo que posibilita una mejor orientación.
- Las sesiones son más eficaces al haberlas diseñado desde el principio teniendo en mente al alumnado, sus características e intereses, usando contenidos interactivos, de gamificación, lenguaje cercano…
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Está demostrado que estas acciones son más eficaces si el alumnado observa que la intervención es coordinada entre empleo y educación. Algo tan simple como el hecho de que en la sesión se encuentre un/a tutor/a o educador/a, refuerza el mensaje.
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Algunos de los recursos usados requieren de un tiempo mayor, lo que a veces ha supuesto que ciertas acciones, especialmente las de gamificación, se quedaran cortas. En estos casos se han propuesto dos sesiones para su desarrollo (aunque es difícil lograr esos huecos por parte de educadores/as), o que para el desarrollo de algunos de los contenidos, previamente se haya trabajado por los/as educadores/as escolares en sus horas de tutorización algunas nociones previas para poder contextualizar y tener algo adelantado para la reunión del INAEM (es el caso de las competencias transversales).
- Se considera de gran interés el desarrollo de estas acciones como una manera de acercar los IES con las oficinas de empleo, sobre todo a la hora de poder derivar casos de abandono escolar.
A lo largo de este año y medio de despliegue el planteamiento del piloto ha evolucionado a la vista de los resultados en los diferentes centros.
Si bien la idea inicial era generar un calendario donde se estableciera una propuesta de distribución temporal por trimestres de estas acciones en cada nivel académico, el proyecto ha evolucionado a generar un catálogo con las fichas de estas actividades que incluyan el nivel al que va dirigido, referencia sobre su desarrollo y recomendación de fechas, que se pondrá a disposición de la red de IES y de CPIFP para que desde cada centro, los tutores, orientadores o profesorado de FOL, soliciten para sus aulas los correspondientes servicios, y desde la red de oficinas de empleo se irá dando respuesta a esta demanda en función de los recursos disponibles.
Es cierto que el disponer de una descripción detallada de la metodología de cada servicio y tener los materiales ya diseñados y homogeneizados ayuda, pero a pesar de todo, el alcance puede verse limitado por la necesidad de medios personales dedicados a estas actividades a medida que la experiencia escale y se extienda a más centros educativos.
4. Ventajas de una buena orientación educativa
Una orientación adecuada en los últimos cursos de la ESO y en Bachillerato puede tener múltiples beneficios:
- Reducción del abandono escolar: Al ofrecer información clara sobre las opciones formativas y profesionales, se ayuda a los jóvenes a encontrar caminos que se ajusten a sus intereses y capacidades, lo que reduce el riesgo de abandono.
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Mejora de la cualificación: Una orientación eficaz permite a los estudiantes elegir itinerarios que les proporcionen competencias relevantes para el mercado laboral, aumentando así su empleabilidad.
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Toma de decisiones informada: Los jóvenes que reciben orientación pueden valorar mejor las implicaciones de sus elecciones académicas, evitando decisiones precipitadas o basadas en desconocimiento.
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Fomento de la igualdad: La orientación con perspectiva de género y diversidad contribuye a romper barreras estructurales y a garantizar que todos los estudiantes, independientemente de su contexto, tengan acceso a oportunidades equitativas.
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Adaptación al cambio social y laboral: En un mundo en constante transformación, la orientación ayuda a los jóvenes a identificar sectores emergentes, nuevas profesiones y oportunidades de emprendimiento.
Conclusión
La orientación educativa y profesional no es un complemento, sino una necesidad estructural del sistema educativo. En un país como España, donde aún se registran tasas de abandono escolar superiores a la media europea y donde muchos jóvenes enfrentan dificultades para encontrar su camino formativo, invertir en orientación es invertir en el futuro. La normativa actual reconoce esta importancia, pero su implementación efectiva requiere recursos, formación del profesorado y compromiso institucional. Solo así se podrá garantizar que cada joven tenga la oportunidad de construir un proyecto vital sólido, motivador y alineado con sus capacidades y aspiraciones.