Cita Previa Sede electrónica

El ajuste de la oferta y la demanda de empleo 2026

Observatorio de las Ocupaciones

NIPO: 120-26-026-3

Actualizado a 21 de julio de 2026

Resumen ejecutivo

El análisis del ajuste entre la oferta y la demanda de empleo constituye un instrumento esencial para comprender el funcionamiento del mercado laboral y orientar el diseño de las políticas públicas de empleo. En un contexto caracterizado por el crecimiento de la ocupación y la persistencia de elevados niveles de desempleo, las dificultades de contratación que manifiestan numerosas empresas ponen de relieve la existencia de desajustes que trascienden la mera disponibilidad de trabajadores y responden a una interacción compleja de factores económicos, ocupacionales, formativos, territoriales y demográficos.

El presente informe analiza estos desajustes mediante la integración de diferentes fuentes de información estadística y administrativa —la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del Instituto Nacional de Estadística, la Encuesta Anual Laboral del Ministerio de Trabajo y Economía Social, la encuesta realizada por el Observatorio de las Ocupaciones a empresas y expertos y el índice de disponibilidad elaborado a partir de registros administrativos del SEPE—, con el propósito de ofrecer una visión complementaria y presentar un diagnóstico amplio y contrastado sobre las dificultades de cobertura de vacantes, sus causas y su distribución por sectores, ocupaciones y territorios. La utilización conjunta de estas fuentes permite superar las limitaciones inherentes a cada una de ellas y proporciona una visión más robusta de los mecanismos que condicionan el ajuste entre la oferta y la demanda de empleo. Además, se ha detectado una notable coincidencia en la identificación de los ámbitos donde los desajustes son más intensos. Los resultados confirman que determinadas actividades económicas y ocupaciones presentan dificultades de cobertura persistentes, con independencia de la metodología empleada para su análisis.

Un desajuste estructural y persistente en el mercado laboral

Los resultados obtenidos a partir de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral muestran la persistencia de importantes desajustes entre la oferta y la demanda de empleo. En el cuarto trimestre de 2025 las empresas declararon 95.340 vacantes, de las cuales 43.495 permanecieron sin cubrir durante al menos noventa días, de modo que prácticamente una de cada dos vacantes puede considerarse de difícil cobertura. Esta situación pone de manifiesto que las dificultades de contratación no tienen un carácter coyuntural ni se limitan a determinados sectores, sino que forman parte del funcionamiento ordinario del mercado laboral. 

El análisis realizado muestra, además, que la magnitud de estos desajustes no puede valorarse únicamente a partir del número de vacantes existentes. Una parte de las empresas que declaran no tener vacantes señalan como motivos el elevado coste de contratación o la falta de candidatos con la cualificación adecuada, circunstancias que pueden estar reflejando necesidades de contratación no materializadas o procesos de búsqueda abandonados. En este sentido, las vacantes observadas representan solo una parte de las dificultades de ajuste existentes entre la oferta y la demanda de empleo.

Desde el punto de vista sectorial, las dificultades de cobertura afectan al conjunto de la economía, aunque presentan distinta intensidad según la actividad desarrollada. El sector servicios concentra el mayor volumen de vacantes debido a su peso en el empleo y en la actividad económica. Sin embargo, industria y construcción son los sectores que registran los mayores incrementos en el número de puestos vacantes, lo que refleja un crecimiento especialmente intenso de las necesidades de contratación en ambos sectores. La comparación entre las distintas fuentes de información evidencia que determinadas actividades —como la construcción, el transporte y almacenamiento, la hostelería, diversas ramas industriales y algunas actividades sanitarias y asistenciales— presentan dificultades persistentes para incorporar trabajadores, lo que refleja la existencia de desequilibrios específicos entre la oferta y la demanda.

Asimismo, la intensidad del desajuste presenta diferencias relevantes según el tamaño empresarial, la actividad económica y el ámbito territorial, lo que pone de manifiesto la existencia de mercados de trabajo con dinámicas diferenciadas y limita la utilidad de aproximaciones agregadas para orientar las políticas de empleo.

Principales causas de las dificultades de cobertura

La evidencia obtenida mediante las encuestas del Ministerio de Trabajo y Economía Social y del SEPE muestra una elevada convergencia en la identificación de las causas del desajuste. El análisis confirma que las dificultades de cobertura responden a una combinación de factores y no pueden atribuirse a una única causa. La insuficiencia de candidatos disponibles, la falta de experiencia profesional y el déficit de competencias técnicas aparecen de forma reiterada como los principales factores explicativos. No obstante, junto a estos factores adquieren relevancia otros relacionados con las condiciones laborales, la organización del trabajo, la movilidad geográfica, el envejecimiento de la población activa y las dificultades de relevo generacional observadas en determinadas ocupaciones. Esta diversidad de factores confirma el carácter multicausal del desajuste cuya intensidad depende de la interacción entre factores de oferta y demanda. 

Ocupaciones, territorio y retos futuros

Desde la perspectiva ocupacional, el informe revela que las diferencias entre ocupaciones resultan más significativas que las existentes entre sectores de actividad. Las mayores dificultades se concentran en determinadas ocupaciones de la construcción, la industria, el transporte, la hostelería y el ámbito sanitario, aunque la intensidad del desajuste varía considerablemente entre perfiles profesionales. Conductores de camiones, camareros, cocineros, albañiles, electricistas, fontaneros, soldadores y distintos perfiles industriales especializados figuran de forma recurrente entre las ocupaciones con mayores dificultades de contratación. La integración de las distintas fuentes analizadas constituye una de las principales aportaciones del estudio, ya que permite identificar un conjunto de ocupaciones en las que existe una elevada coincidencia entre la evidencia estadística, la percepción empresarial y la información procedente de los registros administrativos reforzando así la fiabilidad del diagnóstico. 

La dimensión territorial representa otro de los hallazgos más relevantes. La integración de la información de las diferentes fuentes utilizadas permite analizar el desajuste entre la oferta y demanda de empleo en el ámbito autonómico, en el que un mayor número de vacantes de difícil cobertura no implica necesariamente una mayor intensidad del problema, e identificar, en cada una de las comunidades autónomas, las ocupaciones y actividades económicas con mayores dificultades de cobertura, las causas de estos desajustes y las ocupaciones que presentan mayores problemas de cobertura como consecuencia del exceso o la escasez de mano de obra.

El índice de disponibilidad desarrollado por el Observatorio de las Ocupaciones complementa el análisis basado en encuestas al incorporar la relación existente entre contratación y demanda registrada de empleo. Este indicador pone de manifiesto que una misma ocupación puede presentar situaciones de escasez de candidatos en determinadas provincias y, simultáneamente, registrar un elevado número de demandantes en otras. Esta heterogeneidad refleja que el funcionamiento del mercado laboral responde a dinámicas territoriales diferenciadas, condicionadas por la estructura productiva, la especialización económica y la movilidad laboral, por lo que las actuaciones dirigidas a reducir los desajustes deben incorporar una perspectiva territorial que permita adaptar las respuestas a las características específicas de cada ámbito geográfico.

El índice de disponibilidad, elaborado a partir de registros administrativos, permite además contrastar el diagnóstico de las encuestas de percepción con una medida objetiva y libre de valoraciones subjetivas. La comparación revela una coincidencia limitada, concentrada en el ámbito sanitario, lo que sugiere que ambas aproximaciones —percepción empresarial y proporción real entre solicitudes y contrataciones— capturan dimensiones distintas y complementarias del desajuste, cuyo uso conjunto resulta necesario para un diagnóstico completo del mercado de trabajo.

Complementariamente, el cruce de estos resultados con el Índice de Exposición a la Inteligencia Artificial Generativa de la OIT muestra que las ocupaciones con escasez de demandantes están, en general, poco expuestas a la automatización, mientras que una parte relevante de las ocupaciones en exceso sí lo está, lo que apunta a que la presión tecnológica y el desajuste cuantitativo tienden a reforzarse mutuamente en lugar de compensarse.

En conjunto, la evidencia obtenida confirma que los desajustes entre la oferta y la demanda de empleo constituyen uno de los principales retos del mercado laboral español. Su naturaleza estructural, su carácter multicausal y su marcada heterogeneidad territorial requieren reforzar los sistemas de información y prospectiva, mejorar la adecuación entre las competencias de los trabajadores y las necesidades del tejido productivo, fortalecer los mecanismos de intermediación laboral y orientar la formación hacia las ocupaciones con mayores dificultades de cobertura. La combinación de fuentes estadísticas, encuestas y registros administrativos desarrollada en este estudio proporciona una base sólida para identificar los ámbitos prioritarios de actuación y contribuir al diseño de políticas de empleo más eficaces, adaptadas a las necesidades reales de empresas, trabajadores y territorios.