Informe Mercado Trabajo 2026: Personas Extranjeras
NIPO: 120-25-025-3
Actualizado a 03 de junio de 2026
Resumen ejecutivo
Las personas extranjeras desempeñan un papel esencial en el mercado de trabajo español, tanto desde el punto de vista demográfico como laboral. Su aportación resulta decisiva para el crecimiento del empleo, la sostenibilidad de sectores clave y el equilibrio general del sistema productivo.
Población
A fecha 1 de enero de 2025, España cuenta con 49.128.297 habitantes, de los cuales 6.911.971 son personas extranjeras, lo que representa el 14,07 % del total de la población. Este colectivo presenta un crecimiento interanual del 6,30 %, muy superior al registrado por la población española (0,23 %), consolidándose como el principal motor del crecimiento demográfico en el país.
La estructura por edad del colectivo se caracteriza por una elevada concentración en edades activas, ya que se trata mayoritariamente de personas que migran por motivos laborales. Este perfil contribuye al rejuvenecimiento relativo de la población y al relevo generacional de la fuerza de trabajo.
La elevada participación en el mercado laboral refuerza este papel: la tasa de actividad del conjunto del colectivo se sitúa en el 68,74 %, casi diez puntos porcentuales por encima de la media nacional. Por sexo, se observa una tasa de actividad del 76,52 % en los hombres y del 61,56 % en las mujeres, manteniéndose en ambos casos valores superiores a los del conjunto de la población.
Empleo
En 2025, todos los principales indicadores de empleo —población ocupada, afiliación a la Seguridad Social y contratación— registran una evolución positiva, con ritmos de crecimiento más intensos que los observados en el conjunto nacional.
Según la EPA, en el cuarto trimestre de 2025 se contabilizan 22.463.300 personas ocupadas en España, de las cuales 3.575.900 son extranjeras, lo que supone el 15,92 % del total de personas ocupadas. En la última década, el empleo extranjero acumula un crecimiento del 78,06 % respecto a 2016, superando ampliamente los niveles previos a la pandemia. La tasa de empleo del colectivo alcanza el 58,76 %, superando en más de cinco puntos porcentuales la tasa del conjunto nacional, lo que refleja una elevada inserción laboral.
La distribución sectorial de la población ocupada extranjera muestra una clara concentración en el sector servicios, donde se emplea el 71,79 % del colectivo, seguida de la construcción, la industria y la agricultura. Esta especialización responde tanto a la estructura productiva de la economía española como al patrón de incorporación laboral del colectivo. Desde el punto de vista del género, las mujeres se concentran en mayor medida en el sector servicios, mientras que la presencia masculina es claramente mayoritaria en la agricultura, la industria y, especialmente, en la construcción.
La afiliación a la Seguridad Social refuerza esta imagen de dinamismo. A 31 de diciembre de 2025, el número de personas extranjeras afiliadas alcanza las 3.045.174, lo que representa el 14,05 % del total de afiliaciones, el porcentaje más elevado de la última década. El crecimiento interanual es del 6,64 %, lo que equivale a 189.611 afiliaciones más que en 2024. Cabe destacar que el 39,60 % del aumento total de la afiliación en España durante 2025 corresponde a personas extranjeras, confirmando su papel decisivo en la creación de empleo.
La afiliación extranjera se concentra mayoritariamente en el Régimen General y presenta una mayor presencia de personas procedentes de países no comunitarios. Por edades, el grupo de 25 a 44 años concentra más de la mitad de la afiliación, seguido por el de 45 años y más.
La contratación registrada constituye otro de los pilares del crecimiento laboral del colectivo. En 2025 se formalizan 15.645.243 contratos en el conjunto del mercado laboral, de los cuales 3.990.538 corresponden a personas extranjeras. Este volumen representa el 25,51 % de toda la contratación, una proporción que se ha incrementado de forma sostenida en la última década, desde el 16,39 % en 2016. Mientras la contratación de personas españolas registra un ligero descenso interanual, la contratación extranjera aumenta un 6,98 %, aportando 260.412 contratos adicionales al sistema.
La mayoría de los contratos del colectivo corresponden a personas procedentes de países no pertenecientes a la Unión Europea y se concentran en el sector servicios. Desde el punto de vista de la tipología contractual, el 54,06 % de los contratos son indefinidos, reflejo del impacto de la reforma laboral de 2022, si bien persisten niveles elevados de temporalidad y una creciente utilización de la modalidad de fijo discontinuo. La jornada a tiempo completo sigue siendo la predominante, aunque se observa un incremento relevante de la contratación a tiempo parcial, especialmente entre las mujeres.
Desempleo
El análisis del desempleo muestra una evolución favorable para el colectivo extranjero a lo largo de la última década. Tanto el desempleo medido por la EPA como el paro registrado en los servicios públicos de empleo presentan descensos significativos, interrumpidos únicamente por el repunte excepcional asociado a la crisis sanitaria de 2020.
Según la EPA, en el cuarto trimestre de 2025 se contabilizan 607.100 personas extranjeras en situación de desempleo, lo que representa el 24,51 % del total de personas paradas. La tasa de paro del colectivo se sitúa en el 14,51 %, una cifra superior a la media nacional, pero que debe interpretarse en relación con sus elevadas tasas de actividad. La brecha de género resulta muy acusada: la tasa de paro de las mujeres extranjeras alcanza el 17,77 %, frente al 11,67 % de los hombres.
El paro registrado refleja una tendencia descendente más intensa. A 31 de diciembre de 2025, las personas extranjeras representan el 13,98 % del total de demandantes de empleo parados. En el último año, el paro registrado del colectivo disminuye un 4,42 %, confirmando la mejora del contexto laboral.
El perfil de la persona extranjera parada es mayoritariamente femenino, con edades comprendidas entre 25 y 44 años y con niveles formativos bajos o no acreditados, circunstancia que está estrechamente relacionada con las dificultades de homologación de títulos. El desempleo se concentra principalmente en el sector servicios, seguido de la construcción y la agricultura.
En cuanto al paro de larga duración, el 32,95 % de las personas extranjeras paradas se encuentran en esta situación, una proporción inferior a la registrada entre las personas españolas. No obstante, la incidencia es mayor entre las mujeres, reforzando la persistencia de una brecha de género en las situaciones de mayor vulnerabilidad laboral.
Ocupaciones
El análisis ocupacional pone de relieve la concentración del empleo extranjero en un número reducido de ocupaciones, generalmente asociadas a una elevada demanda de mano de obra y a mayores niveles de rotación. Más de la mitad de los contratos del colectivo corresponden al Gran Grupo 9, Ocupaciones elementales, seguido por el Gran Grupo 5, Trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y ventas.
Entre las ocupaciones más contratadas destacan los peones agrícolas, los camareros asalariados, los peones de las industrias manufactureras y el personal de limpieza, ocupaciones en las que la presencia extranjera supera en numerosos casos el 50 %. Estas actividades constituyen, en muchos casos, sectores en los que la aportación del colectivo extranjero resulta estructural para el funcionamiento del mercado laboral.
Las solicitudes de empleo de las personas extranjeras paradas reproducen este mismo patrón, con una elevada concentración en ocupaciones elementales y de servicios. No obstante, se observa un progresivo aumento del interés por ocupaciones de mayor cualificación, especialmente en los grupos técnicos y administrativos, lo que apunta a una lenta diversificación del perfil ocupacional del colectivo.