Informe Mercado Trabajo 2026: Jóvenes
NIPO: 120-25-023-2
Actualizado a 03 de junio de 2026
Resumen ejecutivo
La situación de la población joven en España constituye un elemento clave para analizar el funcionamiento y la evolución del mercado laboral. En un contexto marcado por el progresivo envejecimiento de la población y los desequilibrios territoriales, especialmente acusados en el medio rural, el análisis de los menores de 30 años resulta fundamental para identificar retos y oportunidades en materia de empleo, cohesión social y sostenibilidad económica.
Población
La población joven menor de 30 años ascendió a 14.432.931 personas en 2025, que representan el 29,38% de la población total del país. Este dato supuso un incremento progresivo del número de jóvenes desde 2022. Sin embargo, a pesar del repunte puntual, la proporción de jóvenes sobre el total de habitantes ha disminuido sostenidamente en la última década. Estas tendencias evidencian el progresivo envejecimiento de la pirámide demográfica española –un fenómeno particularmente acusado en las zonas rurales– y la falta de relevo generacional, acentuados por la baja natalidad.
En el ámbito laboral, la población activa joven (16 a 29 años) continúa en aumento tras el punto de inflexión de 2021. En 2025 se incorporaron 131.700 jóvenes activos más que el año anterior, lo que supuso un aumento de 3,32%. Por sexo, el número de mujeres jóvenes activas ha aumentado en 49.900 y el de hombres en 81.900, es decir, un 2,69 % y un 3,89 % respectivamente. Paralelamente, la población inactiva joven aumentó ligeramente 0,39% interanual, lo que sugiere que, aunque más jóvenes se animan a buscar empleo o trabajar, todavía muchos prolongan su formación o enfrentan obstáculos para entrar en el mercado laboral.
Empleo
En 2025, el mercado laboral juvenil muestra una evolución claramente positiva, consolidando la recuperación iniciada tras la pandemia y manteniendo una tendencia de crecimiento en la última década.
Según la Encuesta de Población Activa, el número de personas jóvenes ocupadas asciende a 3.391.800, lo que supone un aumento interanual del 5,87 % y un crecimiento acumulado del 39,64 % respecto a 2016. A pesar de este avance, las personas jóvenes ocupadas representan únicamente el 15,10 % del total de ocupados, lo que evidencia un mercado laboral envejecido, si bien este porcentaje mejora ligeramente respecto al año anterior.
La afiliación a la Seguridad Social refuerza esta evolución favorable. A 31 de diciembre de 2025 se contabilizan 3.452.986 afiliaciones correspondientes a personas menores de 30 años, con un crecimiento interanual del 6,37 % y un incremento del 37,95 % en la última década. El colectivo joven supone el 15,93 % del total de afiliaciones, mostrando una trayectoria ascendente tras la recuperación posterior a 2020.
El sector servicios concentra la mayor parte del empleo juvenil, con más del 80 % de las afiliaciones, muy por encima de la industria, la construcción y la agricultura. Las actividades con mayor presencia de jóvenes son los servicios de comidas y bebidas, el comercio al por menor, la educación, así como las actividades sanitarias y de servicios sociales. Esta fuerte terciarización es aún más acusada entre las personas jóvenes que en el conjunto de la población ocupada.
Por regímenes de cotización, el empleo juvenil se concentra mayoritariamente en el Régimen General de la Seguridad Social, que agrupa al 89,38 % de las personas jóvenes afiliadas. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos representa algo más del 7 %, con una notable brecha de género, ya que el autoempleo juvenil sigue siendo mayoritariamente masculino.
En materia de contratación, durante 2025 se registraron 6.384.007 contratos a personas menores de 30 años, lo que representa el 40,80 % del total de la contratación en España y constituye el valor más elevado de la serie histórica. El número de contratos aumentó un 4,93 % respecto a 2024, mientras que las personas jóvenes contratadas ascendieron a 2.772.981, un 4,16 % más que el año anterior. El índice de rotación se situó en 2,30, en niveles similares a los del conjunto del mercado laboral.
La estructura de la contratación sigue marcada por los efectos de la reforma laboral. Aunque la temporalidad continúa siendo elevada, con el 59,26 % de los contratos, la contratación indefinida alcanza el 40,74 %, consolidando el aumento de la estabilidad laboral registrado en los últimos ejercicios. Los contratos fijos discontinuos adquieren un peso relevante dentro de la contratación indefinida.
La jornada completa es mayoritaria entre los contratos a jóvenes, aunque la parcialidad sigue afectando de forma más intensa a las mujeres. La tasa de parcialidad se sitúa en el 44,46 % en mujeres y en el 28,33 % en hombres, manteniéndose una brecha de género en torno a los 16 puntos. La temporalidad, aun reducida respecto a los niveles previos a la reforma laboral, continúa siendo un rasgo estructural del empleo juvenil.
El perfil típico de la persona joven contratada es: hombre de entre 20 y 29 años, con formación básica, empleado en el sector servicios mediante un contrato temporal eventual por circunstancias de la producción y a jornada completa.
Desempleo
Los indicadores de desempleo juvenil presentan una evolución favorable en 2025, en coherencia con la mejora del empleo. Según la EPA, el número de personas jóvenes paradas se sitúa en 702.500, lo que supone un descenso interanual del 7,41 %. La tasa de paro juvenil mantiene una tendencia descendente, aunque continúa en niveles elevados en comparación con otros grupos de edad.
El paro registrado contabiliza 353.741 personas jóvenes paradas a 31 de diciembre de 2025, el nivel más bajo de los últimos diez años. Esta cifra supone un descenso interanual del 5,04 % y una reducción acumulada del 43,47 % desde 2016. Por sexo, el desempleo juvenil afecta ligeramente más a las mujeres, que representan el 51,15 % del total.
El tramo de 25 a 29 años concentra aproximadamente la mitad del paro juvenil, seguido del grupo de 20 a 24 años. El descenso del desempleo es generalizado en todos los tramos de edad y niveles educativos, destacando las reducciones en personas con estudios primarios y educación secundaria.
Al analizar la variable de género, el paro femenino predomina en la mayoría de niveles de estudios; mención especial requiere el ámbito universitario, donde la brecha es notable con 1,8 mujeres paradas por cada varón.
El paro de larga duración continúa reduciéndose y alcanza en 2025 al 16,21 % de las personas jóvenes paradas, con un descenso interanual superior al registrado en el conjunto de la población. El sector servicios concentra la mayor parte del desempleo juvenil, seguido de la industria y la construcción, manteniéndose la tendencia descendente en la mayoría de las actividades económicas.
Ocupaciones
El análisis ocupacional confirma que la inserción laboral juvenil se concentra principalmente en ocupaciones vinculadas al sector servicios y a niveles medios y bajos de cualificación. La contratación de personas jóvenes se agrupa fundamentalmente en el Gran Grupo 5, trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores, y en el Gran Grupo 9, ocupaciones elementales.
El Gran Grupo 3, técnicos y profesionales de apoyo, presenta la mayor tasa de representatividad juvenil, mientras que las ocupaciones de dirección y gerencia siguen mostrando una presencia muy reducida de personas jóvenes.
Entre las ocupaciones con mayor número de contrataciones y solicitudes de empleo, destacan los Camareros asalariados, tanto en hombres como en mujeres. Les siguen, con un alto volumen de registros, los Vendedores de tiendas y almacenes en el caso de las mujeres, mientras que en los hombres predominan los Peones de la industria y los Peones agrícolas.