Informe Mercado Trabajo 2026: Mayores de 45
NIPO: 120-25-022-7
Actualizado a 03 de junio de 2026
Resumen ejecutivo
El colectivo de personas mayores de 45 años representa a un poco más de la mitad de la población española y continua su aumento con respecto a años anteriores. Esto pone de manifiesto el envejecimiento de la población y de su importancia dentro del mercado de trabajo. Por un lado, atesora una valiosa experiencia laboral y por otro afronta desafíos como la escasa movilidad laboral o las dificultades de adaptación a las nuevas tecnologías
Población y actividad laboral
En 2025, la población mayor de 45 años asciende a 25,2 millones de personas y está integrada mayoritariamente por mujeres. Las personas extranjeras mayores de 45 años suponen el 9,12 % de total del colectivo y sigue en ascenso. La Encuesta de Población Activa, en adelante EPA, muestra un aumento de la población activa y ocupada del colectivo, junto con un descenso del desempleo, especialmente significativo entre las mujeres.
Empleo
El número de personas ocupadas mayores de 45 años supera los 11,4 millones, con un crecimiento interanual del 3,17 % y un aumento acumulado superior al 40 % en la última década. Este crecimiento se explica tanto por la mejora del mercado de trabajo como por el envejecimiento demográfico, que incrementa su peso relativo con respecto al total de población activa y ocupada. La tasa de empleo se sitúa en torno al 45 %. Por territorios se producen importantes diferencias, con mayores tasas de empleo en el centro, este y archipiélagos y más reducidas en el noroeste y suroeste, reflejo de las diferencias estructurales del mercado de trabajo y el perfil demográfico de cada territorio.
La afiliación a la Seguridad Social alcanza los 11,03 millones de personas, más de la mitad del total del sistema. El colectivo destaca por su elevada estabilidad laboral, con predominio de relaciones laborales indefinidas.
La contratación de personas mayores de 45 años representa el 27,1 % del total de contratos registrados en 2025, un porcentaje claramente inferior a su peso poblacional y en la afiliación. Este hecho refleja la elevada estabilidad del colectivo, pero también dificultades estructurales de reentrada al mercado de trabajo cuando se produce la pérdida de empleo, asociadas al edadismo y al desajuste de competencias.
La contratación del colectivo se caracteriza por una estabilidad superior a la media: cerca del 40 % de los contratos son indefinidos, la tasa más alta de toda la serie histórica. Sin embargo, la parcialidad afecta a aproximadamente una cuarta parte de los contratos, con una incidencia significativamente mayor entre las mujeres mayores de 45 años.
Sectorialmente, se concentra en el sector servicios, especialmente en actividades como hostelería, comercio y servicios personales, así como en determinadas ramas agrícolas. Por niveles educativos, aunque predominan los contratos a personas con bajo nivel formativo, destaca el crecimiento de la contratación de personas con estudios universitarios, lo que apunta a oportunidades de mejora ligadas a la recualificación.
Desempleo
A pesar del descenso del paro en 2025, las personas mayores de 45 años concentran el 58,3 % del paro registrado. Destaca la elevada incidencia del paro de larga duración, que afecta mayoritariamente a mujeres y personas con bajo nivel formativo. El colectivo representa cerca de tres cuartas partes del paro de larga duración total.
Con respecto al nivel formativo, casi dos tercios del desempleo del colectivo se concentran en niveles formativos bajos, lo que limita significativamente las posibilidades de reinserción laboral.
En cuanto a la protección por desempleo, más del 60 % de las personas beneficiarias son mayores de 45 años, con predominio de las prestaciones asistenciales frente a las contributivas, lo que refuerza la dimensión social y de vulnerabilidad del colectivo.
Ocupaciones
Desde el punto de vista ocupacional, la contratación de personas mayores de 45 años se concentra principalmente en los grandes grupos de ocupaciones elementales y en los servicios de restauración, personales y comercio. Las ocupaciones más contratadas incluyen personal de limpieza, peones agrícolas y camareros asalariados. Al mismo tiempo, se observa un crecimiento significativo en ocupaciones vinculadas al empleo doméstico y determinados perfiles sanitarios de baja cualificación.
En cuanto a las solicitudes de empleo, se concentran en ocupaciones similares, reflejando una fuerte competencia en segmentos de baja cualificación. No obstante, encontramos oportunidades en sectores en crecimiento —como información y comunicaciones o actividades inmobiliarias— siempre que se acompañen de políticas activas de recualificación y actualización de competencias.
Conclusiones
Las personas mayores de 45 años constituyen el pilar del mercado laboral español, con altos niveles de empleo, afiliación y estabilidad. Sin embargo, también nos situamos ante una dualidad estructural: mientras la permanencia en el empleo es elevada, la salida al desempleo implica una fuerte penalización en términos de reentrada, especialmente para mujeres y personas con bajo nivel formativo.
La combinación de envejecimiento demográfico, alta concentración en sectores y regímenes con baja renovación generacional, y elevada incidencia del paro de larga duración refuerza la necesidad de políticas específicas, centradas en la prevención del desempleo de larga duración, la recualificación profesional, la lucha contra el edadismo y la mejora de la empleabilidad en sectores emergentes.